Reconocimientos

¿El mejor reconocimiento de Blas de Lezo? Nuestros clientes.

Blas de Lezo tomó durante el primer cuarto de 2018 la decisión corporativa de retirarse de todas las guías de abogados. En Blas de Lezo opinamos que estas guías, no solo no reflejan la realidad del mercado, sino están fuertemente edulcoradas por el negocio que se esconde detrás de las mismas: la publicidad y la venta de productos y servicios relacionados con ello.

Tras varios años de costosa elaboración de lo que ellos llaman “submissions”, es decir, una descripción que cada despacho lleva a cabo de si mismo para aparecer recomendado en esas guías, nos dimos cuenta de que algo no cuadraba.

En primer lugar, las guías de abogados on-line empezaron a darnos premios al mejor despacho de España por áreas de especialidad que no tenían nada que ver con nuestra especialidad. En nuestro caso es bien sencillo de identificar, somos un despacho pequeño (perdón, nunca diga pequeño, diga “legal boutique”) y exclusivamente especializado en Derecho marítimo. Cualquier otro reconocimiento que se nos diera fuera de este campo, nos haría levantar la ceja.

Alguna de esas guías nos dio el premio al mejor despacho de España en fusiones y adquisiciones. En ese momento tuvimos claro que no era posible que este tipo de guías llevasen a cabo ningún tipo de “research”, como ellos le llaman, del mercado legal. A las pocas semanas, como por arte de magia, recibimos un correo de esa guía jurídica solicitando una cantidad de dinero para aceptar el premio y otra para publicitarlo en su web. En nuestra opinión, un escándalo en toda regla.

Pero ¿y las guías consideradas grandes? Si bien no es tan descarado, las deficiencias para nosotros son muy similares. En primer lugar, nunca los cambios negativos de los despachos aparecen reflejados. ¿Cómo lo van a ser si ni los despachos aireamos nuestros problemas ni esas guías parece que hagan nada para descubrirlos? Sería interesante saber cuantos minutos invierten los “investigadores” de esas grandes guías en realmente hacer un estudio de mercando de cada despacho. Nuestra estimación es que no llega a los 5 minutos por despacho. Con esos mimbres no es posible elaborar buenos cestos.

En esos listados aparecemos despachos “pequeños”, que a pesar del tamaño somos capaces de gestionar miles de expedientes marítimos y de transporte cada año. Pero como por arte de magia, aparecen los grandes, al mismo nivel que los considerados pequeños. Cuando preguntas a los “investigadores” cómo es eso posible, te contestan que “es que este despacho asesoró a una empresa en amarrar la financiación de la compra de un barco”. Es decir, estás al mismo nivel si haces una sola operación, y de financiación, que nada tiene que ver con el Derecho marítimo, que si haces miles de expedientes al año en Derecho marítimo. Esos despachos grandes son buenísimos en lo suyo. En todas las áreas generalistas que cubren. Nos quitamos el sombrero. Pero que una guía considere que uno es igual a mil y que ello merece estar al mismo nivel… No sé ustedes, pero Blas de Lezo no quiere aparecer en tal comparación.

Ni nuestro despacho, ni nuestros clientes ni por supuesto nuestro equipo, que día a día se desloma con la máxima pasión para prestar a los clientes el mejor servicio posible, son merecedores de ello.

Y tras ello, lo mismo: llamadas, mensajes y más mensajes para que pagues para anunciarte, para que pagues para tener una placa con tu nombre colgando de tu despacho (no vaya a ser que a uno se le desinfle el ego) o para tener anuncios dentro de la propia guía.

Ustedes podrían pensar que no participar de este juego podría ser por no haber alcanzado nunca la cima en ellas. Nuestro Socio Director ha aparecido varios años consecutivos como “leading individual”, que vendría a ser como el mejor abogado maritimista de España, junto con otros tres o cuatro abogados maritimistas más en España en función del año de publicación. Blas de Lezo consiguió que por primera vez un despacho gallego fuera recomendado por estas guías en nuestra especialidad. Blas de Lezo estuvo además como despacho en la cima de una de esas guías, a las que llaman “Top Tier” o “Band 1”.

Y desde esa cima, nos fuimos. Hemos participado de ese juego varios años, y creemos que es de sabios rectificar. El método que usan esas guías, en nuestra opinión, no funciona. Es una vorágine de pagar, pagar y pagar y muy poco de investigar. También esa una inversión de tiempo muy importante. Tanto, que incluso a veces se tiene que subcontratar a empresas externas para que le elaboren a uno esas “submissions” que se deben entregar a las guías de abogados. Los despachos grandes aparecen recomendados transversalmente, en áreas en las que tienen un porcentaje irrelevante del sector especializado del que se trate. Despachos menores, e incluso abogados individuales con una paleta de clientes envidiable, no aparecen si quiera mencionados.

Más descorazonador es ver como esos “investigadores” que recomiendan a esos grandes despachos que solo llevan un asunto marítimo acaban siendo fichados por los mismos como directores de desarrollo de negocio, como pudimos comprobar meses antes de tomar la decisión corporativa de salir de esas guías.

Es por ello que en el verano de 2018 Blas de Lezo solicitó a todas esas guías que eliminasen cualquier mención a nuestro Despacho, obligándoles a eliminar todos nuestros datos, tanto corporativos como individuales, exigiendo además que dejasen de hacer uso de nuestro nombre y marca registrada.

Quien quiera jugar a ese juego, es bien libre de hacerlo. Y quien quiera vender ese tipo de servicios y promociones, sin duda merece todo nuestro respeto. Pero en los tiempos en los que vivimos, creemos que Blas de Lezo no debe participar en ello. Nuestro mejor reconocimiento no es el onanismo jurídico de ver el nombre de uno mismo pagado por uno mismo colgando de una placa o aparecer en una lista de cuya confección no tenemos ninguna confianza. Nuestro mejor reconocimiento es, sin embargo, ver que los clientes siguen llamando, siguen acudiendo al despacho, que nuestro mercado e internacionalización siguen creciendo con solidez y que todos en Blas de Lezo seguimos con la misma pasión haciendo lo que mejor sabemos hacer.

Muchas gracias a todos nuestros clientes por premiarnos con su continuada confianza.

Blas de Lezo