El procedimiento monitorio y la sumisión expresa / por

posted in Novedades

El procedimiento monitorio y la sumisión expresa

Es cada vez más común, en las relaciones contractuales, que las partes acuerden someterse expresamente a los Juzgados y Tribunales de un determinado lugar, para que sean éstos quienes resuelvan las controversias que puedan surgir entre las mismas. De tal manera que, en principio, en caso de conflicto entre las partes, la demanda judicial deberá de interponerse ante los Juzgados y Tribunales que expresamente hayan pactado las partes.

No obstante lo anterior, con la ley en la mano, dicha sumisión expresa puede no operar en determinadas situaciones, como son, cuando, por cuestiones de materia, la ley expresamente la prohíbe, o bien, por cuestiones procedimentales, esto es, cuando la demanda declarativa que se interponga deba de ventilarse por los cauces del procedimiento verbal, monitorio o cambiario (art. 54.1, 813 y 820 de la L.E.C). En estos últimos casos, la demanda deberá de interponerse, obligatoriamente, ante los Juzgados y Tribunales del domicilio del demandado, no siendo válida la cláusula de sumisión expresa.

Siendo ello así, cabe plantearse la siguiente cuestión: ¿En caso de existencia de una cláusula de sumisión expresa, qué Juzgados y Tribunales son competentes para conocer del declarativo ordinario posterior al procedimiento monitorio? ¿Los Juzgados y Tribunales que han conocido previamente del procedimiento monitorio, o bien los Juzgados y Tribunales a los que expresamente se hubieren sometido las partes? (Asumiendo, evidentemente, que divergen los unos y los otros).

La ley es clara respecto al procedimiento monitorio, al procedimiento verbal y al procedimiento cambiario. En estos casos, no cabe la sumisión expresa. No obstante, es también clara respecto al procedimiento ordinario. En dicho caso, sí cabe. Por lo que, ¿Cómo se conjuga esta posible contradicción? Si soy demandante, en caso de oposición del deudor a la demanda de juicio monitorio, ¿Dónde debo interponer la posterior demanda de procedimiento ordinario? ¿Qué riesgos tengo? Y si soy demandado, ¿En qué momento debo de interponer la oportuna declinatoria?

Las respuestas a estas preguntas no las encontraremos en la ley, sino que deberemos acudir a la interpretación jurisprudencial de la misma. El Tribunal Supremo, tras diversas resoluciones contradictorias de distintos juzgados, ha confirmado mediante Auto de fecha 3 de noviembre de 2016 lo que ya afirmó mediante Auto de fecha 12 de julio de 2007, esto es, que “en estos supuestos el demandado puede proponer declinatoria por falta de competencia territorial fundada en la sumisión expresa, sin que prevalezca una hipotética competencia funcional por conexión”.

Y ello es así, por cuanto, las normas imperativas del art. 813 de la L.E.C lo son en exclusiva para el proceso monitorio, que no para el posterior declarativo ordinario. Por lo que, nada obsta a que, si la demanda de juicio ordinario es presentada ante el juzgado que conoció del procedimiento monitorio, el demandado pueda, entonces, interponer la correspondiente declinatoria por falta de competencia territorial, en el plazo de diez días desde la notificación de la demanda. La oposición a la demanda de juicio monitorio en ningún caso puede considerarse una sumisión tácita al juzgado conocedor de dicho procedimiento.

Ello nos confirma que el demandante, en el momento de interponer la demanda de juicio ordinario, debe ser muy cuidadoso, pues, en caso de no presentarla ante los Juzgados y Tribunales a los que las partes se sometieron de manera expresa, corre el riesgo de que la parte demandada interponga la oportuna declinatoria, la cual debería de ser íntegramente estimada, con posibilidad de condena en costas a la demandante. Comportándole, así, además de un evidente coste adicional, la consiguiente dilación del procedimiento.

Por todo ello, como norma general a los efectos de evitar las referidas consecuencias y tras analizar el caso concreto, el demandante podría presentar la demanda de juicio ordinario, en el plazo de un mes desde la notificación de la oposición, ante los Juzgados y Tribunales a los que las partes se sometieron de manera expresa, aportando, asimismo, la copia sellada de dicha demanda ante el juzgado conocedor del procedimiento monitorio, a los efectos de evitar una posible condena en costas en el marco de dicho procedimiento. Desde Blas de Lezo siempre recomendamos contar con la opinión de un jurista antes de llevar a cabo cualquier acción judicial.

 

Ana Fort

Abogada

Blas de Lezo

Barcelona - Madrid - Vigo - Las Palmas - Houston top